Orientación laboral · Ficha del candidato
Cuando uno está abierto a todo, los portales de empleo devuelven miles de avisos y ninguno sirve. Este formulario existe para lo contrario: reducir. Al final vas a tener tres áreas concretas donde tu experiencia vale, aunque nunca hayas trabajado en ellas.
Toma unos diez minutos. No hay respuestas correctas.
Nada se envía por internet. Todo queda en esta pantalla; al final se arma un texto que le pasas a quien te está ayudando en la búsqueda.
Lo mínimo para armar tu ficha y mandarte los avisos.
Anota todos los trabajos que hayas tenido, aunque sean de rubros distintos. Mientras más variada tu experiencia, más áreas se te abren: cada trabajo anterior es un lugar donde ya sabes cómo funciona la pega.
Marca lo que has hecho de verdad, sin importar en qué rubro fue. Esto es lo que se traslada de un trabajo a otro, y es lo que va a ir arriba en tu currículum.
Acá está el corazón del asunto. Cada tarjeta dice qué se hace y con qué nombre aparecen esos puestos en los avisos — porque muchas veces uno no postula por no saber cómo se llama el cargo.
El área es lo que harías; la industria es dónde. Un mismo cargo de atención al cliente existe en una clínica, en un hotel o en un gimnasio, y el día a día cambia harto.
Filtrar por esto temprano evita perder tiempo en avisos que igual ibas a rechazar.
Opcional, pero ayuda. Todo lo que marques acá se descarta antes de llegar a tus manos.
Este es el texto que hay que guardar como perfil.md en tu carpeta. Copia todo y pásaselo a quien está llevando tu búsqueda.